Violeta africana o violeta del Cabo Saintpaulia ionantha



Saintpaulia ionantha - Violeta africana o violeta del Cabo

Nombre común de Saintpaulia ionantha:

Violeta africana o violeta del Cabo

Nombre científico de Violeta africana o violeta del Cabo:

Saintpaulia ionantha

Familia:

Gesneriáceas

Origen:

África central

Descripción y características:

La violeta africana presenta unas hojas que nacen con disposición en roseta, de forma casi completamente horizontal; son cordiformes, tomentosas y carnosas, de color verde oscuro en el envés y rojo en el haz, que miden aproximadamente 8 cm y están sujetas por unos peciolos de la misma longitud, también carnosos. De junio a octubre nacen las flores, en grupos, cada flor presenta cinco pétalos de color lila, con el botón floral amarillo; miden 2-3 cm.

Cuidados y mantenimiento de Violeta africana o violeta del Cabo (Saintpaulia ionantha):

La Saintpaulia ionantha se cultiva fácilmente; las flores (lo más atractivo de esa planta ornamental) se pueden producir a lo largo de todo el año si se mantiene un grado de humedad elevado y la temperatura cálida que requiere. Habrá que evitar el sol directo (ya que este quema las hojas) y las corrientes de aire.

Riego:

Para regar la violeta africana hay que procurar no mojar las hojas o las flores, porque estas acabarían pudriéndose. Será mejor realizar un riego por inmersión, y se dejará que las raíces absorban la cantidad de agua que necesitan. Como requiere una alta humedad, resultará una buena idea colocar unas piedrecillas húmedas en la base del tiesto.

Temperatura:

Media alta (en verano, 18-22 °C que, además, lo cual favorece la floración; en invierno, habrá que procurar que la temperatura no baje en ningún momento de 16 °C).

Abono y fertilización de Violeta africana o violeta del Cabo (Saintpaulia ionantha):

Cada tres semanas hay que agregar un fertilizante rico en potasio y fósforo, y se disminuirá la dosis en invierno y otoño.

Plagas y enfermedades

El sol directo producirá daños por quemaduras en las hojas, y la falta de agua hará que las hojas se arruguen y amarilleen. También esta planta es sensible a los ataques de hongos, cochinilla algodonosa y pulgón verde.




Autor: Luis Delgado. Bachiller Ciencias Biológicas UNALM

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