El abono y riego de las plantas de interior


El abono y riego de las plantas de interior -


Sin agua, las plantas mueren enseguida. Pero también se deterioran cuando tienen mucha humedad; el abono se inunda y se queda sin aire, las raíces se asfixian y mueren. La finalidad del riego es proporcionar a las plantas el agua adecuada cuando la necesitan. Durante el verano, las plantas necesitan más agua que en invierno, aunque el abono de las plantas que florecen en invierno debe mantenerse húmedo.

La mayoría de las plantas se riegan humedeciendo el abono (véase abajo), pero las tillandsias y las plantas aéreas se pulverizan (mojando sus hojas con agua), mientras que las bromeliáceas que forman urnas se riegan principalmente llenando estos receptáculos de agua.

Las plantas no desarrollan su potencial si no son alimentadas regularmente una vez que han llenado su maceta con raíces. Así pues, es esencial un abonado regular. Cuando son pequeñas, se pueden trasplantar a una maceta más grande, pero las plantas verticales grandes no admiten este tratamiento. En ellas se cambiará el mantillo de tierra.

Cuándo se necesita agua

Se puede comprobar de varios modos; los métodos tradicionales son golpear la maceta de barro y frotar la superficie del compost, mientras que los medidores de humedad y las tiras indicadoras son más recientes. Sin embargo, con la práctica puede ser posible saber si una planta necesita agua sólo mirando el compost; si está oscuro está húmedo, pero un color claro indica que se necesita agua.

Tocar la superficie del compost con el dedo gordo es un método tradicional para comprobar la presencia de humedad. Añada sólo agua cuando el compost esté seco y haya perdido su esponjosidad. Si se presiona muchas veces se compactará el compost y no dejará pasar el aire.

Un método conocido es golpear una maceta de barro con un carrete de hilo unido a un palo; una nota grave el compost está húmedo; una aguda, seco.

Las tiras indicadoras de humedad se pueden insertar y dejar en el compost. Indican que el compost está seco y le evitan la tarea de decidir cuándo se necesita agua.

Los medidores de humedad son cada vez más populares; insertando una sonda parecida a un lápiz dentro del compost, se indica en un dial la cantidad de humedad presente. Es un modo eficaz para conocer la presencia de humedad, pero las continuas inserciones de !a sonda pueden dañar las raíces. A pesar de todo, es el método ideal para que un principiante gane experiencia sobre la necesidad de agua de sus plantas.

Cómo regar

La forma más popular de regar las plantas es echar agua lentamente con una regadera sobre el compost. Esto se conoce como riego «por encima del borde». En cada aplicación de agua, llene toda la zona entre la superficie del compost y el borde de la maceta. Otro modo es meter la maceta en un recipiente con agua hasta que la humedad llegue a la superficie del compost. Luego, saque la maceta y deje que drene el exceso de agua.

Abonado de las plantas

Las plantas necesitan una dieta equilibrada para estar sanas y tener un aspecto atractivo. Las plantas de hoja y las que florecen en verano deben abonarse a intervalos de diez a catorce días desde principios de la primavera hasta finales del verano. Las plantas que florecen en invierno se abonan con la misma frecuencia.

La forma más popular de abonar plantas es diluir y mezclar un fertilizante líquido concentrado en agua limpia y tibia. Siga las instrucciones del fabricante. Antes de aplicar el fertilizante, asegúrese de que el compost está húmedo para que lo absorba rápida y uniformemente.

Prepare sólo el fertilizante necesario para abonar sus plantas cada vez y no almacene lo que sobre. Tenga un recipiente para el fertilizante y no lo utilice para nada más.

El uso de palitos y pastillas de compost es una forma rápida y limpia de abonar las plantas. Los palitos (arriba) se introducen suavemente en el compost, a unos l2mm del lateral de la maceta. Las pastillas (abajo) también se insertan en el compost. Algunos mecanismos permiten insertar las pastillas sin mancharse las manos de compost. Tanto los palitos como las pastillas incitan a las raíces a apelotonarse alrededor.

No utilice palitos y pastillas fertilizantes a finales del verano en plantas que florecen durante el mismo. El fertilizante ya echado durará el resto de la estación de florecimiento y las plantas podrán entrar en período durmiente tras este período. Para las plantas que florecen en invierno utilícelos en otoño y principios del invierno.

Salvar una planta con compost seco

Cuando no se riegan, las plantas se marchitan y acaban muriendo. Durante el período en el que una planta se marchita, hay un punto en el que por mucha agua que se le eche, no se recupera. Se conoce como el punto permanente de marchitamiento. Sin embargo, se puede revivir a la mayoría de las plantas si se las riega lo bastante pronto. Meta la maceta en un cuenco lleno con unos 36mm de agua. Corte las flores marchitas y si las hojas están suaves, pulverícelas con agua. Cuando la humedad alcance la superficie del compost, sáquela y colóquela en un sitio sombreado unos días.

Salvar una planta con compost inundado

Si el compost está totalmente saturado de agua, no hay aire y las raíces dejan de funcionar. La planta se marchita, las hojas se quedan flácidas y finalmente el compost se cubre de limo. Si se aprecia lo bastante pronto, aún se podrá salvar la planta.

  1. Vuelque la maceta y la planta y coloque una mano debajo del cepellón. Golpee el borde de la maceta en la esquina de una superficie dura para que se suelte el cepellón.
  2. Envuelva el cepellón con varias servilletas de papel para empapar el agua. Compruebe que no hay pulgones (como pequeñas cochinillas). Si los hay, quítelos y utilice un insecticida después de trasplantar la planta. Deje el cepellón envuelto en papel absorbente hasta que esté más seco. Si el cepellón está abarrotado de raíces, déjelo expuesto al aire.
  3. Cuando la superficie del cepellón esté seca —pero no desmenuzable— trasplante la planta a una maceta limpia, usando compost fresco. Deje la planta unos días y luego riegue el compost. No ponga la planta al sol hasta que se haya recuperado del todo.

Compartir este artículo en las redes sociales


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *