Allamanda cathartica Alamanda, copa de oro, flores de mantequilla, trompeta de oro


Allamanda cathartica - Alamanda, copa de oro, flores de mantequilla, trompeta de oro


Nombre común:
Alamanda, copa de oro, flores de mantequilla, trompeta de oro

Nombre científico:
Allamanda cathartica

Familia:
Apocynaceae

Origen:
Sudamérica y Centroamérica

Descripción:
Son bejucos o arbustos trepadores. Hojas verticiladas, oblanceoladas a obovado-elípticas, 3–15 cm de largo y 1.5–5 cm de ancho, ápice acuminado, base cuneada. Inflorescencia racemosa, con flores amarillas; sépalos ovados, foliáceos, 5–10 mm de largo; corola ampliamente campanulada encima de un tubo basal angosto, hasta 12 cm de largo; anteras aglutinadas al estigma; ovario sincárpico. Los tallos no se enroscan mucho y para que trepe necesita soporte. Alcanza hasta 6 m de alto. Florece todo el año en climas tropicales.

Requerimientos:
Especie que se desarrolla en suelos ricos en materia orgánica y de buen drenaje. Riego frecuente, un exceso de fertilización provoca hojas en vez de flores. Se recomienda abonar cada 15 días en primavera y verano. Las hojas se pueden ponen amarillas por falta de nutrientes.

Plagas y Enfermedades:
Entre las plagas más comunes de la Allamanda cathartica se puede mencionar a las cochinillas, los pulgones, la araña roja y la mosca blanca. Para combatirlos se debe usar insecticidas y acaricidas específicos, se debe procurar aplicar el producto sobre todo en el envés de las hojas que es donde se encuentran la mayoría de las plagas.

Usos:
Se usa en bardas, donde le dé pleno sol. Sus grandes y brillantes flores anuales las hacen muy populares como planta ornamental, en las zonas cálidas y tropicales. Se puede cultivar como planta de interior a condición que se le proporcione mucha luz solar directa, de lo contrario su crecimiento no será vigoroso.

Propagación:
Se propaga por esquejes de las puntas de las ramas que hayan nacido durante el año anterior, se pueden utilizar los retoños que se hayan cortado durante la poda. Hay que tomar un fragmento de la punta de los tallos de unos 10 centímetros de largo, luego hay que sumergir los extremos en hormonas de enraizamiento para facilitar la labor, y se plantan en un compost de turba y arena a partes iguales. Los esquejes se deben mantener a una temperatura cálida lo más constante posible, emitirán raíces con bastante rapidez. Hay que usar guantes al cortar las ramas y hojas de esta planta porque la savia que emana es ligeramente tóxica al contacto.


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