Cultivos hidropónicos caseros


Cultivos hidropónicos caseros -


Este es un tipo de cultivo muy ventajoso porque permite tener un control total sobre el crecimiento saludable de las plantas. Debido a esta característica generalmente es empleado para uso comercial; sin embargo, poco a poco ha ido ganando un espacio en el ámbito casero.

Como sabemos el cultivo hidropónico prescinde de la tierra y su elemento principal es el agua y usa como nutrientes arena, perlita, arcilla o sustancias específicas que se pueden adquirir en cualquier tienda especializada.

¿Qué materiales se necesitan?

  • Un recipiente, de unos 30 cm. de profundidad. Es recomendable que sea de un color oscuro, caso contrario deberás colocar un plástico en el interior, para que la luz no llegue directamente a las raíces.
  • Una tabla de madera o plástico, que debe tener las mismas dimensiones del recipiente.
  • Unas macetas de red o vasos de plásticos donde se colocarán las plantas. Si usas los vasos deberás hacerle un hueco en la parte inferior para que sobresalgan las raíces.
  • Una bomba de aire, como las que se usan en las peceras, para evitar la contaminación del agua y tengan buena oxigenación.
  • Una solución nutritiva, que contenga todos elementos esenciales. Se puede hacer de forma casera, pero lo mejor es comprar soluciones hidropónicas con los nutrientes debidamente balanceados en cualquier tienda especializada.
  • El sustrato, sirve como base para las plantas, es el equivalente del abono orgánico para cultivos tradicionales. Puede ser arena, fibra de coco, aserrín o grava.

¿Cómo se prepara?

  • Primero, haz un agujero en la base del recipiente escogido para que puedas hacer el cambio de agua cada vez que sea necesario, luego cubre el agujero con un tapón de goma o plástico.
  • Segundo, haz unos huecos del tamaño de la maceta o vaso donde irán las plantas, es preferible que los huecos tengan la misma distancia. La cantidad de huecos serán proporcionales al tamaño de la tabla.
  • Tercero, en cada maceta o vaso de plástico coloca la planta, teniendo cuidado de no lastimar las raíces y que éstas queden sumergidas en el agua. Recuerda que el tallo debe quedar encima de la superficie del agua.
  • Cuarto, fija la planta con el sustrato, que le dará soporte a la planta para el desarrollo de la raíz.
  • Quinto, agrega la solución nutritiva al agua y listo.

¿Y si quiero usar semillas?

  • Primero, prepara un contenedor que puede ser una botella de plástico, por ejemplo, y realizar un corte en el centro en forma de ventana para introducir el sustrato.
  • Segundo, rellena el contenedor con sustrato previamente humedecido con agua y después haz unos pequeños orificios en el sustrato.
  • Tercero, coloca las semillas que hayas escogido en los orificios realizados previamente y cúbrelas con el sustrato sin presionar demasiado para facilitar el crecimiento del embrión.
  • Cuarto, mantén el cultivo humedecido con agua hasta que las semillas germinen, posteriormente debes realizar riegos cada tres o cuatro días con la solución nutritiva diluida en agua.

Recomendaciones

  • La hidroponía permite cultivar distintas especies, las más sencillas de cultivar en casa son la lechuga, cilantro, perejil, rábano, ají y jitomate.
  • Es importante observar el desarrollo de las plantas para descartar cualquier problema
  • Si inicias el cultivo desde una plántula, cada 15 días cambia el agua del recipiente.
  • El crecimiento de las plantas suele reducir drásticamente el pH del agua, así que asegúrate de examinar el pH.
  • Asegúrate también de proteger el recipiente de la luz, para evitar el crecimiento de algas, que puede entorpecer el desarrollo de las plantas porque les roban el oxígeno.

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