Los mejores fertilizantes orgánicos para tener plantas de interior saludables


Los mejores fertilizantes orgánicos para tener plantas de interior saludables -


Antes de describir los mejores fertilizantes orgánicos, diré unas palabras acerca de por qué es mejor utilizar este tipo de abono: Porque contribuye a que el suelo tenga una mejor salud aumentado la materia orgánica, reduce la erosión, libera gradualmente los nutrientes naturales, favorece el medio ambiente y, por último, pero menos importante, es más barato que cualquier fertilizante químico. Ahora pasemos a revisar cuáles son los mejores fertilizantes orgánicos.

Humus de lombriz

Está entre los mejores fertilizantes orgánicos. Se obtiene a partir del proceso digestivo de las lombrices. Para aplicarlo debes mezclarlo con la tierra. Posee un pH neutro, por lo que está indicado para todo tipo de plantas. Además de aportar nutrientes, nitrógeno, hormonas, también aumenta la resistencia de las plantas ante heladas, mejora las características de terrenos arcillosos y arenosos.

Turba

Es una materia esponjosa y fibrosa que se prepara a partir de los restos de vegetales que se han ido descomponiendo con un nivel alto de humedad y poco oxígeno. Sirve para estimular el crecimiento de las raíces de las plantas, mejora la estructura de la tierra dando más esponjosidad, evita el arrastre de nutrientes y favorece la absorción de agua. Existen dos tipos de turba: la negra (con pH neutro) y la rubia, que solo es recomendada para ciertos cultivos debido a su pH ácido.

Abono verde

La preparación de este fertilizante orgánico comienza con el sembrado de plantas ricas en nitrógeno, como las leguminosas, para luego cortarlas y añadirlas a la tierra como si fueran abono. Este tipo de abono es muy útil para proteger los suelos erosionados y ayuda a recuperar los terrenos que han estado sometidos al uso de fertilizantes sintéticos. Otro beneficio es que limitan la aparición de plantas espontáneas o adventicias.

Estiércol

Es el resultado de las heces fermentadas de animales, los cuales varían su nivel de nutriente dependiendo del animal, pueden proceder de caballos, vacas, ovejas, gallinas… Otro aporte importante de este abono es que favorece la aparición de microorganismo que ayudan a fertilizar el suelo.

Guano

Es una palabra de origen quechua (huanu) que se usa para designar las heces de las aves guaneras; por tanto, es un tipo de estiércol. Se diferencia de éste porque las heces provienen de las aves marinas, como el pelicano, la gaviota, el pingüino de Humboldt. El guano es considerado como un valioso fertilizante natural rico en nitrógeno, fósforo y potasio. La producción mundial de guano procedente de aves marinas se concentra mayoritariamente en numerosos puntos de la costa peruana.

Compost

Se obtiene de la descomposición de restos orgánicos vegetales, como ramas, hojas, césped, plantas adventicias, cáscaras de frutas, hortalizas. Se usa para ayudar a la regeneración de la vida microbiana de la tierra y, además, para mejorar la textura y composición química del suelo. También se le puede encontrar en forma natural en los bosques formando una capa de tierra oscura como resultado de la descomposición de la hojarasca.

Cenizas

Es otro tipo de abono natural muy recomendado por sus excelentes beneficios. Proceden de la madera, pero de una que no tenga esmaltes o pintura. Son una buena solución para combatir plagas y enfermedades causadas por hongos; además, son muy útiles para corregir suelos con pH muy ácidos por su ligero efecto alcalino. Las cenizas aportan altos niveles de calcio, magnesio y potasio.

Cáscaras de huevo

La mejor manera de utilizarlas es calentarlas en el horno ligeramente, para que puedan reducirse a polvo con más facilidad. Las cáscaras de huevo contienen 93 % de carbonato de calcio y 1 % de nitrógeno, junto con otros nutrientes necesarios para la tierra. Muchas plantas toman el calcio de la tierra durante su proceso de crecimiento y, aunque no es un nutriente que pueda faltarle a la planta, si es cierto que a veces contraen una enfermedad conocida como como podredumbre apical. Los pimientos, tomates o berenjenas son plantas susceptibles a la podredumbre apical provocada por deficiencia de calcio.

Posos de café

Contienen nitrógeno, fósforo y potasio y, además, tienen la capacidad de corregir el pH de la tierra, haciéndolo, al contrario que las cenizas, más ácido. Eso si, siempre debes usarlo sin excesos, y si se te paso la mano, puedes compensarlo con cáscaras de huevos.

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