Cultivo del geranio como planta de interior


Cultivo del geranio como planta de interior -


Por sus características estéticas y tolerancia al calor, el geranio es una planta ornamental ideal para decorar interiores. Sus flores presentan una gama de colores, dependiendo de la variedad pueden ser de color blanco, rosa, morado o azul y, su tamaño oscila desde 15 centímetros hasta el metro y medio en las especies más grandes.

Requerimientos

Antes de plantar el geranio en la maceta toma en cuenta estas recomendaciones:

  • Asegúrate de que el recipiente cuente con agujeros para el drenaje del agua en la parte inferior. Si no lo tuviera hazlo.
  • Elige un recipiente adecuado al tamaño del geranio, porque si éste es demasiado grande, la planta necesitará mayor esfuerzo para enraizar en lugar de dar más exuberancia a sus hojas y flores.
  • El geranio es una planta que necesita buena iluminación. La temperatura ideal se encuentra entre los 18° y 20°C.
  • Un sustrato con pH ligeramente ácido es el adecuado para el cultivo del geranio. Esto lo puedes conseguir mezclando compost con una buena base de turbas, por ejemplo.

Manos a la obra

  • Cubre la base del recipiente con grava gruesa para que el agua no se estanque en el fondo y pudra las raíces.
  • Coloca el sustrato encima de la grava dejando un espacio de dos centímetros hasta el borde del recipiente, de esta forma tendrás sitio para regarla sin dificultad.
  • La forma más fácil para plantar geranios en macetas es usar esquejes de plantas madre o comprar plántulas en una tienda de jardinería, pero también puedes usar semillas, en este caso mantén el recipiente dentro de la casa hasta que germine luego podrás llevarla al aire libre para que se desarrolle.
  • Si optas por usar esquejes, este debe ser robusto con tres o cuatro hojas y no menor de diez centímetros. El corte debes realizarlo cercano a un nudo, de esta manera el crecimiento de las raíces será más fácil.
  • El riego debe ser abundante hasta que el agua empiece a salir por los agujeros del recipiente. Una vez la planta está regada, no volverás a suministrar agua hasta que la tierra interior de la maceta esté casi seca. Ten en cuenta que, en verano, las temperaturas son más elevadas y la tierra se secará antes, por tanto deberás regarla más seguido. La mejor hora del día para regar es por la noche o por la mañana a primera hora.
  • Para el cuidado los más indicados son abonos líquidos que contengan nitrógeno, fósforo y potasio. Existen en el mercado gran cantidad de productos que llevan estos tres componentes. La dosificación varía con el producto. Normalmente cuando se usa un fertilizante líquido que contiene nitrógeno, fósforo y potasio en un 20% cada uno, la proporción es de 4ml por cada litro de agua. Es recomendable abonar la tierra tres veces durante la etapa de crecimiento.

Cuidados

  •  Retira las flores muertas de forma periódica. La eliminación de las flores muertas hará que la planta continúe floreciendo. Cuando la planta empieza a marchitarse y perder color es síntoma de que esta muriendo.
  • Retira las hojas marrones y los tallos descoloridos porque son señales de descomposición que favorecen la aparición de hongos.
  • El intenso calor del verano puede lastimar gravemente a los geranios. Muchas variedades dejan de florecer cuando la temperatura es muy elevada, en estos casos debes colocar la planta en un lugar más fresco para que florezca nuevamente.
  • Utiliza fungicidas polivalentes sobre toda planta para combatir la roya del geranio, que es una enfermedad específica de esta planta que se caracteriza por la aparición de manchas circulares amarillas y blancas en las hojas. Como medida preventiva es bueno airear la planta, exponerla a la luz del Sol y no mojar las hojas.
  • Los fungicidas polivalentes también son recomendables para tratar la alternaría, que aparecen en las hojas como manchas acuosas y como ampollas en el envés de las hojas viejas.
  • La araña roja es otra de las plagas que suelen atacar a los geranios. Se forman sobre las hojas unos pequeños puntos rojos. Es un ácaro, por lo tanto, tendrás que tratarlo con acaricidas. Una buena opción son los insecticidas ecológicos; por ejemplo, el purín de ortiga: mezclas 100 gr por un litro de agua, lo dejas fermentar durante 14 días antes de utilizarlo. Otra alternativa puede ser el azufre de grano fino espolvoreado a mano para cubrir totalmente la hoja, especialmente en el envés. Las aplicaciones deberán realizarse cada dos o tres semanas según la evolución de la plaga.
  • Taladro de los geranios, es un lepidóptero cuya oruga se introduce dentro del capullo de la flor, se alimenta del tejido vegetal impidiendo que la planta florezca y se muera. En este caso deberás tratar con insecticida contra taladros que contienen nicotina y, han demostrado ser los más eficientes para combatir esta plaga.

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