Cultivo de plantas ornamentales hidropónicas


Cultivo de plantas ornamentales hidropónicas -


El cultivo hidropónico no es otra cosa que el cultivo sin tierra. Sirve para cualquier planta, especialmente para las ornamentales, porque permite conservar durante más tiempo las flores y se puede practicar a pequeña escala.

Si bien los primeros estudios científicos datan de la tercera década del siglo pasado, esta técnica ya era conocida desde la antigüedad. Así como los incas construyeron andenes para ampliar la frontera agrícola, los aztecas con sus jardines flotantes fueron una de las primeras civilizaciones en practicar la hidroponía.

En la actualidad, gracias a la hidroponía millones de personas en diferentes partes del mundo pueden alimentarse y generar ingresos. Es una importante alternativa ante la  creciente disminución de las zonas agrícolas producto de la contaminación, la desertificación, el cambio climático y el crecimiento desproporcionado de las ciudades.

Qué se necesita

  • Un recipiente, generalmente se usa uno de plástico, puede ser un balde, lo importante es que sea opaco e impermeable porque la luz no debe de incidir en las raíces, con una profundidad entre 20 y 35 cm.
  • Una solución nutritiva, la cual debe contener azufre, boro, calcio, carbono, cobre, fósforo, hidrógeno, hierro, magnesio, manganeso, nitrógeno, oxígeno, potasio y zinc. Estos elementos son necesarios en el cultivo porque sus propiedades se complementan entre sí y aportan a la planta todos los nutrientes que necesita para desarrollarse. Existen distintas combinaciones adecuadas a cada especie, pero si recién te estás iniciando en esta técnica lo mejor sería que compres en tiendas especializadas soluciones hidropónicas ya elaboradas.
  • El sustrato, es el equivalente del abono orgánico para cultivos tradicionales, ayuda a que las raíces de la planta se aferren al interior del recipiente protegiéndolas de la luz. Drena y oxigena el agua y retiene los nutrientes que el cultivo necesita. Los mejores son aquellos que aportan una cantidad de oxígeno de entre el 15 y el 35%. Se pueden utilizar diversos sustratos (arena, grava, piedra pómez, virutas, cascarilla de arroz), menos tierra.
  • Una bomba de aire como las que se usan en las peceras. Se utiliza para que el agua tenga buena oxigenación.
  • Un tapón, de goma o plástico para tapar el agujero en la base del recipiente.
  • Una tabla de madera, para cubrir el recipiente.

El cultivo hidropónico

  1. Haz un agujero en la base del recipiente, donde colocarás el tapón para que puedas cambiar el agua cada vez que sea necesario.
  2. Realiza unos orificios en la tabla de madera, tantos como raíces quieres colocar, cuidando que la distancia entre ellos sea la misma.
  3. Coloca las raíces de la planta en cada orificio. Es importante tener cuidado de no lastimar las raíces y que estas queden sumergidas en el agua. El tallo debe quedar encima de la superficie del agua. Asegúrate que la planta con el sustrato, que es un medio sólido e inerte que protege y da soporte a la planta para el desarrollo de la raíz, permita que la solución nutritiva se encuentre disponible para su desarrollo.
  4. Es importante es que las plantas estén ubicadas en un lugar donde les llegue la luz del Sol.
  5. El agua debe ser oxigenada todos los días, y varias veces, como cada seis horas, con la bomba de aire. El control de la solución hidropónica debes hacerlo cada dos días, y dependiendo del tipo de flor, cada día. Durante el control deberás añadir los componentes necesarios para mantener la cantidad de nutrientes que la planta necesita. Del mismo modo, cada 30 días, en una primera etapa, y más adelante cada 15, renueva el agua.

Otras formas de cultivo hidropónico

También puedes usar bolsas de polietileno negro grueso rellenas con un sustrato especial, cuando se trata de plantas generalmente grandes.

El sistema de irrigación es parecido al riego por goteo, sólo que en vez de goteros tiene boquillas que rocían de solución nutritiva a la super­ficie del sustrato, a intervalos regulares de tiempo durante el cual, el reloj acciona el interruptor que prende y apaga la bomba.

Otra forma son los tubos verticales, que son de polietileno rellenos con sustratos ligeros cuyos largos van desde los 50 cm a 2 metros. Pueden ser colocados verticalmente en soportes individuales adheridos con cintas de madera.

La irrigación es a base de riego por goteo, requiriéndose de dos a cuatro litros diarios de solución por tubo. La solución nutritiva,  generalmente  no  se  recircula  dejándose  drenar  desde  la  base  de  los  tubos.

Cada  uno  o  dos  meses  se  da  un lavado con agua sola a fin de eliminar sales que pudieran acumularse. Este sistema es adecuado para cultivos de pequeñas plantas. Son apropiados para usarse en los huertos familiares o como curiosidad decorativa.

Elegir las plantas que mejor se adapten

Existen variedad de plantas ornamentales que crecen bien con la técnica hidropónica como el boniato (spatiphilum), el potos, las rosas, el girasol, las dalias o el cáñamo; las cuales se pueden conseguir en cualquier establecimiento especializado, sea como semillas normales, sea como semillas autoflorecientes con las que se obtiene una cosecha fácil y de mejor calidad.

Sin embargo, hay una planta cuya gran mayoría de cultivos tiene como base la hidroponía: la orquídea, especialmente la variedad conocida como lirio de San Juan o lirio de Mayo (Cattleyas) y la mariposa (Phalaenopsis).

Para este tipo de cultivo es recomendable usar como sustrato la arcilla expandida, que es lavable, reusable y se desinfecta por acción del calor. Debido a su superficie rugosa y porosa, y forma redondeada mantiene gran uniformidad de tamaño entre las esferas, logrando producir bolsillos de aire entre la humedad para lograr mantener oxigenadas las raíces de la orquídea.

Se debe utilizar este tipo de sistema en plantas que han desarrollado su propio sistema radicular, como alimento es preferible usar las soluciones hidropónicas que venden en cualquier vivero. El recipiente puede ser de plástico o vidrio de forma rectangular para que los agujeros del drenaje sean horizontales, nunca en el fondo, de tal forma que siempre pueda haber un volumen de agua en el fondo del recipiente que sea capaz de ascender por capilaridad hasta las raíces de las orquídeas.

Las raíces de este tipo de plantas ornamentales hidropónicas, comienzan a desarrollarse hasta alcanzar un punto donde entran en contacto con el nivel de humedad perfecto y dejan de crecer.

Pero, la hidroponía no solo es para plantas pequeñas, también puedes sembrar arbustos y árboles con este método. Solamente que necesitarás más sustrato que con una planta pequeña, así como un suministro constante de agua. Puedes comenzar con unas semillas en un contenedor pequeño (como cualquier otro cultivo de hidroponía).

Y luego, cuando ya haya germinado y crecido un poco, puedes trasplantarlo hacia un lugar con más espacio. Una vez que tenga una altura de unos 30 centímetros entonces tendrás que ponerlo en un lugar definitivo. Ejemplos de los árboles que puedes cultivar con hidroponía son: ciruela, durazno, limón, manzana, mandarina, naranja.

Cuidados

Como las plantas no están cultivadas al aire libre y tampoco necesitan tierra, están menos expuestas a la plaga de insectos o de hongos que dañen su desarrollo; sin embargo, eso no significa que no pueda haber plagas, para prevenirlas una solución casera es utilizar vinagre, o si el problema es más grave puedes comprar un fertilizante orgánico. Como medida preventiva limpia los tallos y hojas con agua y un pañuelo húmedo.

Ventajas

  • La cantidad de espacio que se requiere es cuatro veces menor que en la producción de cultivos tradicional.
  • Dado que se recicla el agua, ésta se puede ahorrar hasta en un 90 por ciento, con lo cual también se reducen los costos.
  • Existe menor posibilidad de encontrar parásitos, bacterias y hongos en los cultivos, por ende su mantenimiento se puede controlar mejor.
  • Los cultivos hidropónicos son afectados en menor medida por fenómenos meteorológicos de cualquier tipo, de ahí que se pueden cultivar en cualquier tipo de clima.
  • No necesitan abono orgánico y es posible usar agua con altas concentraciones de sal.
  • Se puede corregir fácilmente la falta o exceso de algún nutriente, por consiguiente las plantas pueden alcanzar un crecimiento más rápido.
  • Los materiales para el cultivo son muy cómodos y están al alcance de la mano como, plástico, vidrio…
  • Por ser un cultivo sin tierra, ofrece la ventaja de no necesitar grandes terrenos para que rinda frutos y no depende de la calidad del suelo, sino de la solución. Los implementos y costos la hacen rentable.
  • El cultivo hidropónico no es más complejo que sembrar una planta en una maceta y agregarle agua con nutrientes. De hecho, una vez que lo conozcas no solamente podrás cultivar plantas ornamentales sino también tus propios alimentos.

Compartir este artículo en las redes sociales


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *