Coleus blumei Coleo, coleus, corazón de Jesús


Coleus blumei - Coleo, coleus, corazón de Jesús


Nombre común:
Coleo, coleus, corazón de Jesús

Nombre científico:
Coleus blumei

Familia:
Lamiaceae

Origen:
India, Java y zonas tropicales de Asia

Descripción:
Planta erecta, de naturaleza herbácea o semiarbustiva de 25-40 cm de altura. Hojas opuestas, simples, pecioladas, cordiformes y generalmente dentadas. Generalmente se cultiva en maceta; es muy apreciada por las variadas tonalidades de sus hojas.

Requerimientos:
Puede cultivarse como planta de exterior en terrazas y jardines, en interiores se debe colocar en lugares iluminados. No soporta las heladas. Requiere gran cantidad de luz pero no sol directo, ya que la falta de humedad y el ambiente excesivamente seco provoca la caída de sus hojas.

Desde la primavera y durante todo el verano, abonar cada 2 semanas con un abono líquido a diluir en el agua de riego disminuyendo ligeramente las dosis con respecto a lo indicado en el producto. Durante el otoño y el invierno los abonos deben ser suspendidos.

Es preferible usar un abono igualmente equilibrado en nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) y que contenga también otros elementos como el magnesio (Mg), el hierro (Fe), el manganeso (Mn), el cobre (Cu), el cinc (Zn), el boro (B), el molibdeno (Mo), todos importantes para un correcto y equilibrado crecimiento de la planta.

Plagas y Enfermedades:
El Coleus puede estar sometido a muchas patologías, más producto de una mala técnica de cultivo que auténticas enfermedades parasitarias. En todo caso las patologías que puede hallar son las siguientes: Mosca blanca, cochinillas, babosas, nematodos, y enfermedades fungosas (Pythium y Rhizoctonia).

Usos:
De uso ornamental en jardines y macetas.

Propagación:
La planta se multiplica por esqueje o por semilla. Al elegir la técnica a adoptar se debe tener presente que la multiplicación por semilla tiene la desventaja de que no se conseguirán, casi con toda seguridad, plantas iguales a la planta madre al intervenir la variabilidad genética. En consecuencia, si quiere conseguir un ejemplar preciso o no está seguro de la calidad de la semilla, es mejor hacer la multiplicación por esqueje.


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